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Salud sigue en la "lista de espera" La salud, la segunda preocupación de la ciudadanía, es de escaso interes en los comandos presidenciales 10 diciembre 2009 Sólo al final de los gobiernos de la Concertación, se plasmó la política de salud y esta es el Plan Auge, que ha enfrentado el daño acumulado en un grupo de enfermedades en forma curativa, con escasa preocupación por la prevención y la situación sanitaria futura del país. Más allá de las campañas presidenciales, que nunca pasan de las propuestas obvias, es la misma coyuntura la que ha vuelto a poner en la discusión la necesidad de modificar de manera importante el funcionamiento del sistema de salud chileno. Podrían compararse las propuestas de campañas presidenciales anteriores y no han variado mayormente. Los diagnósticos se dan con distinta intensidad. Las propuestas son siempre las mismas, la derecha propone subsidiar la demanda y privatizar la oferta. La prensa lo instala sin mayores amagos ni rubores. En CNN se tituló a pantalla completa. Los comandos coinciden en fortalecer el actual sistema de salud. La Concertación ofrece más de lo mismo, más Auge, más enfermedades a la lista. Enfatiza que sin los hospitales construidos en el período Lagos, el Plan Auge sería imposible de aplicar. Probablemente la falta de participación de contrapartes especializadas a nivel gremial y sindical haya tenido como consecuencia la falta de propuestas más desarrolladas. Podríamos pensar que: 1.- A los candidatos no les interesan los votos de los enfermos ni de los trabajadores de la salud; Lo cierto es que a todas luces faltan políticas preventivas; faltan recursos para que el sistema cumpla satisfactoriamente, más allá de los problemas de gestión; faltan recursos efectivos para que las garantías AUGE no sean una broma de mal gusto. Tal vez hace falta que los salubristas se pronuncien dentro de los comandos respecto de las patologías emergentes y de las que pueden esperarse a raíz del envejecimiento de la población. Solucionados los problemas básicos de la Atención Primaria: protección y prevención, aunque falta más educación sanitaria; hace falta un mayor compromiso individual en el auto cuidado -especialmente en relación con las ETS y las enfermedades alimentarias, metabólicas y propias de la edad. No podemos seguir amputando a los diabéticos; dependiendo de donantes de órganos para solucionar los problemas mayores renales, respiratorios, cardiacos y hepáticos; hay que frenar la obesidad antes que se convierta en mórbida, evitando llegar a las soluciones quirúrgicas; hay que frenar la "epidemia" de accidentes, tanto laborales como de tránsito; y, finalmente, debemos preocuparnos de qué vamos a hacer cuando nuestros viejos lleguen a los niveles de total dependencia provocados por los accidentes vasculares, el Alzheimer o la demencia senil, estableciendo oportunamente las instancias para que puedan sobrevivir. Resulta insólito que la campaña más competitiva que hayamos tenido desde 1989 carezca de definiciones presidenciales en temas de Salud. Es aún más insólito que, aún en la contraposición de las propuestas de las campañas presidenciales, éstas no desarrollen sus propuestas más allá de las buenas intenciones que un candidato debe tener. De hecho, en ninguno de los así llamados debate presidenciales, hubo propuestas en el Área de Salud como no se refirieran a los tiempos de espera, exhibiendo los candidatos una increíble falta de conocimientos acerca del funcionamiento del sistema de salud. De hecho, en uno de los últimos “encuentros”, realizado en una radio, los expertos coincidieron en su falta de propuestas. El asesor de Eduardo Frei puso énfasis en el desarrollo de un Plan Nacional de Salud. En tanto, el representante de Piñera abogó por la concesión de los hospitales. La única propuesta fue señalar que habría una apertura total en el sector, como la experiencia de la concesión vial en Chile, y hacerla más eficiente a través de un contrato justo entre el concesionario y el Estado y poder así resolver los déficits de estructura en atención primaria y hospitalaria. La propuesta de Jorge Arrate (Juntos Podemos Mas- Frente Amplio) fue la rearticulación de isapres, porque si bien "hay derecho a ganar dinero con la salud de la gente, no son útiles para la salud pública y, por tanto, estamos por hacer que las isapres cumplan con el derecho a la salud, independientemente que ganen dinero". Ninguna palabra sobre eliminar el sistema o re-centralizarlo. Finalmente, el vocero de Enríquez Ominami reiteró la posición del independiente de legislar a favor del aborto terapéutico, ya que "es una medida necesaria, existe en la mayoría de los países desarrollados y está la intención de legislar para reponer esta medida sanitaria, pero el énfasis no está en el aborto, sino en el derecho de la mujer a regular su fertilidad". Varios Discursos. Ninguna propuesta. Publicado por: Yamil Asenie E-mail: |
Mayor aporte fiscal: el oxigeno que necesita Salud Hay derrotas que saben a triunfo y triunfos que parecen derrotas. Cuando las ovejas se unen, los lobos se asustan Mas reajuste igual menos crisis Honorarios: a igual trabajo iguales derechos. Derogación Ley Reservada del Cobre: salud se coloca a la fila Para sanar, el sanador o sanadora debe estar sano. |
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