|
Qué no te pasen Gato por Liebre la verdad del plan de concesiones en salud La experiencia internacional en concesiones viene de vuelta, no podemos siempre andar copiando lo malo. 19 junio 2010 Hemos coincidido notablemente con el Ministro Mañalich cuando dijo que nuestros Hospitales estaban enfermos y cuando dijo que era indignas las condiciones de trabajo para los profesionales y trabajadores del sector. Fue el mismo Ministro quien señaló que en ningún país del mundo ha funcionado el traspaso de las responsabilidades de Salud del Estado al sector privado. En sucesivas entrevistas, Mañalich se ha demostrado extremadamente sólido en este punto y en sus críticas al funcionamiento del sector salud. Usando su carisma profesional, el Ministro puede decir que "dejaremos de invertir en ladrillos para hacerlo en atender a los pacientes", suena bien, pero de la misma manera entendemos que es una forma de chantaje emocional el decir que en la construcción de la red de salud se ha gastado durante los últimos años un promedio del 10% del presupuesto sectorial y que a partir de ahora será reasignado para ayudar a financiar las medidas referidas al subsidio de salud a través del 'Bono AUGE'" o la licitación de la listas de esperas, entre otras medidas anunciadas el 21 de Mayo. El Ministro de Salud trata de instalar su verdad no compartida, de que el sistema de salud no atiende adecuadamente a la población, por que están demasiado concentrados levantando muros. Una falacia o sofisma es, un razonamiento lógicamente incorrecto, aunque psicológicamente pueda ser persuasivo Es una verdad a medias que embauca al receptor presentando algo que es creíble y usando esos aspectos de la idea que pueden ser demostrados verdaderos como buena razón para creer que la idea o declaración entera es verdadera. La prensa ya compró esta falacia. Hay muchas falacias que deberemos desmentir públicamente y que se han instalado en los medios de comunicación social, tales como tener que elegir, entre ladrillos o auge es una falacia inteligentemente pensada y expresada, pero sigue siendo falaz. Otra es decir que un Hospital concesionado se construye más rápidamente que uno con recursos del Estado es una falacia que no merece comentarios. Los tiempos de construcción son los mismos. Si hay que apurar el proceso de la licitación de la construcción, donde si reconocemos mejorar eso es deber del gobierno. Concordamos en que las medidas que tienen que ver con Salud necesitan de recursos frescos, pero no aceptamos que la única fuente para financiarlo sean los privados vía el sistema de concesiones. Chile puede conseguir los recursos sin necesidad de favorecer el crecimiento de los grupos económicos detrás de los posibles concesionarios. La experiencia de las concesiones no tiene parangón en nuestro país, solo la concesión de las carreteras y de las cárceles se podrían ser un antecedente. Sin embargo, no son los mismos parámetros de comparación. En el campo internacional, nuestras aprehensiones frente a las concesiones devienen del hecho que son una historia demasiado vieja. Fracasó en Gran Bretaña. Debido a la política en favor del mercado y del sector privado que llevó a cabo Margaret Thatcher durante la década de los 80, se pusieron en marcha un gran número de medidas provisionales encaminadas a aumentar la participación de empresas privadas: se recurrió a éstas para la prestación de servicios auxiliares en los hospitales tales como limpieza, alimentación y gestión de las instalaciones, se introdujeron técnicas de gestión privada, incentivos y mecanismos para fomentar la expansión del sector privado en los servicios de salud, se utilizaron cuantiosos fondos públicos para financiar residencias y centros de enfermería privados, algunos servicios, como los sistemas de información, se convirtieron en empresas mercantiles independientes. Medidas calcadas a las que se proponen para Chile. Un problema es que este modelo difiere totalmente del modelo tradicional de inversión de capital, sobre todo en dos aspectos. En primer lugar, el organismo del sector público debe pagar por la utilización de las instalaciones y prestación de los servicios durante la duración del contrato (generalmente 30 años). En segundo lugar, porque la “propiedad” de las instalaciones tiene características muy distintas: la agencia de Salud tendría el “derecho” a la utilización de las nuevas instalaciones, mientras que las empresas privadas tienen derecho a los beneficios generados durante la duración del contrato. En consecuencia, estas nuevas instalaciones “públicas” son utilizadas por el público sin que le pertenezcan. En esta lógica, los bienes inmuebles no forman parte de los elementos del activo público sino de concesiones otorgadas al sector privado. En consecuencia, mientras dure la concesión, el sector privado es el propietario del hospital. Hasta el momento, ni el Gobierno del Presidente Sebastian Piñera ni el Ministro Mañalich nos han dado argumentos que nos persuadan que esto no es una privatización progresiva de la salud. Mikel Uriarte ha dicho que frente a situaciones catastróficas hay que buscar todas las soluciones posibles. Y al enfermo le da lo mismo quién lo atienda, siempre que le solucionen su problema. Eso es discutible, pero no tiene sentido recurrir a soluciones que sabemos de antemano fracasadas. Publicado por: Claudio González E-mail: |
Mensaje 21 de mayo: La Salud sigue esperando Las consecuencias que deja el alcohol se debe pagar con más impuestos La reconstrucción sin "concesión". Urgente, Ahora a reconstruir los Hospitales afectados y remirar la red asistencial Nuevo Gobierno: ¿nada cambiará o todo pasará? ¿Cómo nos encontrara el nuevo gobierno?..... de pie luchando. |
||
| Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud - FENPRUSS Fenpruss se encuentra afiliada a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y a la Internacional de Servicios Públicos (ISP) Gorbea 1727 - Estación Metro Toesca - Santiago --- Teléfonos: (56-2) 6718920, 6719251, 6720492, - Fax: (56-2) 6729938 |